Trastornos del habla y del lenguaje en niños / Disfemia o tartamudez

DISFEMIA O TARTAMUDEZ

Son interrupciones en la fluidez del habla que se acompañan de tensión muscular, miedo y stress, las cuales son la expresión visible de la interacción de determinados factores biológicos, psicológicos y sociales.

Tiene su máximo desarrollo entre los 2 y 5 años. Estas interrupciones pueden tener características tales como: la repetición de sonidos, sílabas o palabras, prolongaciones y pausas, como resultado de bloqueos motores.

A medida que el trastorno progresa, las repeticiones se hacen más frecuentes, el niño va tomando conciencia de sus problemas y comienza e ejecutar estrategias más o menos inadecuadas con el fin de no tartamudear. Estos intentos de solución de la tartamudez aumentan todavía más los errores de dicción. Se convierte así en un sujeto que en su intento de no tartamudear, tartamudea mucho más y va tomando conciencia de que no puede hablar bien y de que algunas palabras no puede decirlas. Esto le lleva, en la mayoría de los casos, a tener unas determinadas expectativas sobre la aparición del tartamudeo, al condicionamiento a determinadas situaciones relacionadas con hablar, a evitar hablar lo más posible, e incluso a modificar la estructura del discurso a nivel fonológico y gramatical. Por tanto, es de vital importancia una intervención preventiva precoz.